Edición No. 1240. Quibdó, noviembre 1 a 7 de 2019

El contexto de la educación en el Chocó

Modesto Serna Córdoba

El sistema educativo del departam e n t o t i e n e 103.000 e s t u diantes en 108 institu-ciones educativas, de las cuales 63 son rurales y 45 urbanas; 76 centros educativos, de los cuales 75 son rurales y 1 urbano y 1.102 sedes educativas.

Una planta de personal de 4.614 docentes y directivos docentes.

En el grado 11 se matricularon 3.427 jóvenes y se gradúan 3.300 de los cuales ingresan a la UTCH 900, a la FUCLA 200 y 90 a la UNAD.

Es importante decir que entre los que se están graduando como bachilleres tristemente hay una gran cantidad que no saben leer ni escribir.

Con unos estudiantes de estos, las universidades no son universidades, sino colegios grandes, donde en cinco o seis años los gradúan de profesionales sin saber leer ni escribir y como efecto lógico vamos a tener una universidad con malas calificaciones y poco prestigio nacional.

Luego entonces, la falla aquí no solo es de la universidad, sino de toda la cadena, primaria, secundaria y universidad.

Así lo muestran las pruebas Saber 11 y Saber PRO.

Entre estos 103.000 estudiantes hay jóvenes que en sus once años de formación nunca se leyeron un libro completo, ni una obra, mucho menos la analizaron críticamente y al presentar sus pruebas ICFES están listos para matricularse en la universidad.

Nuestra situación requiere una convocatoria urgente de todos los actores para asimilar y reconocer la realidad y aplicar correctivos que permitan hacer florecer la esperanza y la confianza en nuestros bachilleres y futuros profesionales.

Esta convocatoria la debe liderar el secretario de educación departamental y el rector de la UTCH.

Lo que está pasando nos golpea a todos a través del efecto dominó.

La fuente de las universidades son los colegios y muchos de estos últimamente nos están entregando unos bachilleres que hacen que la universidad quede en jaque mate.

Cuando un estudiante de secundaria o universidad tiene mala ortografía, lo más seguro es que todo lo que haga académicamente le quede mal.

Pese a este contexto, soy optimista, dado que tenemos la claridad que entre los primeros pasos que hay que dar en el Chocó para mejorar la calidad de la educación está en formar bachilleres con buena ortografía.

Esto es determinante para el futuro del estudiante y de la persona.

Si entendemos lo que estoy planteando y como secretaría de educación centramos nuestros esfuerzos en este objetivo, nos posicionaremos rápidamente sobre otros departamentos y ganaremos prestigio en el ranking nacional.

Mi propuesta en esencia consiste en pasar de ese CIRCULO VICIOSO a un CIRCULO VIRTUOSO.

Cuando nos formamos al más alto nivel en estos temas, implícitamente quedamos con una responsabilidad en la realidad de la región.