Edición No. 1240. Quibdó, noviembre 1 a 7 de 2019

La inequidad colombiana

Francisco Aurelio Mena Rodríguez

En Colombia la inequidad y la injusticia han sido asignadas al territorio chocoano y, en especial, a su ciudad capital de forma exclusiva, donde los pobladores tienen que lidiar con el desempleo, el desgreño por lo público, la pésima prestación de los servicios de salud, los problemas de movilidad y la falta de cultura ciudadana, condumio de la violencia que amarga la ya triste vida de sus moradores por no citar sino unos pocos problemas.

El populismo, el engaño, las falacias, el terror y la impunidad han sido utilizadas por el Estado para “justificar” prácticas inequitativas en el reparto de PIB nacional y la cosa pública contra el Chocó y sus gentes.

Iniciemos recordando que los epítetos acuñados y utilizados contra el pueblo afrocolombiano de “negro”, “perezoso”, que dizque “no nos gusta el dinero”, que no ha sido fin ni prototipo, “bruto”, por no compartir las reglas de la depredación desde el mal llamado “encuentro de culturas”. Ah ... y el de “chocoano”, como reseña de corruptos.

Casos que ilustran la actitud del Estado contra el Chocó:

a) En los más de 400 kilómetros de costa chocoana en el Pacífico no se han construido más de dos salidas al mar.

b) Hay departamentos con más de 30 mil kilómetros de vías y el Chocó no alcanza siquiera a tener 500 kilómetros de vías a pesar de las riquezas que ampliarían el inventario mundial.

c) El Estado colombiano abandonó al Chocó desde la promulgación de la ley de Libertad de los Esclavos, dejándolos “con lo que tenían puesto”, en una actitud carente de humanidad.

d) Se publicó: “Chocó, cuna de la corrupción en Colombia”. Aunque bellacos pregonen “voy por lo mío,” (sello de corrupción) —esto, por cierto, que duele, con dolor de patria—, hay algunos que olvidaron su compromiso con el pueblo: caiga sobre ellos todo el peso de la ley. Y esos casos han sido usados como tapadera de AIS, Foncolpuertos, Reficar, Ruta del Sol, Túnel de la Línea, etc. Ahí no hay chocoanos, pero hay que seguir enlodando al Chocó.

¿Dónde están los responsables? ¿No merece el pueblo chocoano justicia, equidad y respeto de sus hijos y de los gobernantes del Estado?

Acotación: Hay dos municipios que pertenecen a Antioquia sobre el río Atrato y están igual al Chocó en casi todo ! ¡Quibdó merece más, mucho más!