Edición No. 1242. Quibdó, noviembre 15 a 21 de 2019

El Chocó logró vencer al que se creyó vencedor

Jesús Arnelio Serna Lloreda

Después de un largo y tortuoso trasegar por el camino de la prevaricación y la injusticia creada por un indigno e inepto hijo de antioquia, que impulsado por su jefe máximo que le creó este problema al Chocó, haciéndole la vida imposible, y buscando de cualquier manera ganarse las tierras de Belén de Bajirá con viles y falsos argumentos, violando así el derecho y dominio que la ley le ha otorgado al Chocó sobre este territorio.

Este famoso gobernador de loa antioqueños ha extremado su ola de persecución contra el Chocó, basado en su ostentoso poder económico, tratando de hacerle tragar el sapo de la in-justicia a base de soborno y prevaricato.

También se ha valido de toda clase de infundios, falsos argumentos, amenazas e improperios, contra quienes basados en el derecho, la ley y la justicia han defendido en forma justa y decidida los derechos del chocó, comprobando y demostrando que ningún falso argumento o interés personal impuesto por el hombre podrá estar por encima de la ley, y que todo lo que se haga fuera de la ley carece de validez.

Esta ardua y encarnizada lucha que durante tantos años del gobierno del actual mandatario de los antioqueños que ha soportado el Chocó es el producto de la crasa incapacidad mental y el desconocimiento de la ley para gobernar conforme lo ordena la ley y la justicia.

También dudó de la capacidad intelectual, ética y moral que le caracteriza a los chocoanos.

El Chocó nunca rebajó su prestigio en responder a los bélicos e infames insultos del gobernador pro considerar que estos no prevenían de una persona culta y civilizada, sino más bien de una persona carente de conocimiento y de corta expresión verbal.

Hoy queda la evidencia que cuando se pelea sin razón y sin fundamento contra la ley, no se podrá recoger buenos resultados.

Todo fue una pelea vergonzante e inútil por la burda y ruda admisión de un funcionario que conociendo la ley, la desconoce al mismo tiempo.

Por tal motivo comete tanta atrocidad y arbitrariedad en su administración.

En estos momentos y ante la desconsoladora derrota que ha sufrido el gobernador de Antioquia no le queda más que arrepentirse y pedirle perdón al Chocó por su malévola y perversa intención de querer o creer quitarle al Chocó lo que le ha dado la naturaleza, como es la rica y próspera tierra de Belén de Bajirá.

Al Chocó lo protegió la justicia de Dios y la ley que respetan y saben aplicar hombres sabios.