Edición No. 1243. Quibdó, noviembre 22 a 28 de 2019

Los grandes enemigos

Jorge Humberto Trujillo Guerrero

En el dep a r t a mento del Chocó donde existen los peores índices de desempleo e in-seguridad, precariedad en salud, educación y servicios públicos entre tantos males, es natural que tengamos todas nuestras expectativas en las administraciones municipales y departamental que el 1 de enero de 2020 iniciarán cero kilómetros a asumir los retos de los próximos cuatro años.

Así mismo en el imaginario de muchos, cada una de las administraciones tendrá sus grandes enemigos en la contraparte que perdió las pasadas elecciones y que lógicamente estará pendiente de ejercer control político y hacer criticas a la administración entrante.

Para mi juicio, en las campañas al igual que en las administraciones, los grandes enemigos no están fuera, por el contrario están adentro de las mismas.

Para los gobernantes entrantes serán sus enemigos:

El primero, la ausencia de humildad, le siguen los nuevos “amigos” que llegaron con el triunfo, los aduladores de turno que solo dicen lo que el jefe quiere escuchar mientras ocultan o maquillan los errores cometidos.

Los funcionarios que por el cargo llegan a maltratar y humillar a las personas, justificar y defender hoy lo que ayer se criticaba con vehemencia.

Las farras, las rumbas, los excesos, la opulencia, alejarse de la gente y encerrarse en una ofi-cina.

Abandonar las veredas, no volver a caminar por las calles, tener mas escoltas que amigos, olvidar la familia, los amigos y los vecinos.

Utilizar siempre el espejo retrovisor cuando no se pueden resolver los problemas, no informar como recibió la administración a su antecesor.

Comprar premios y reconocimientos (el mejor premio es un pueblo satisfecho), no volver a dialogar con las personas, poner la infraestructura por encima de lo social.

Pasar mas tiempo en las capitales que en su municipio son los verdaderos enemigos de un gobernante.

A mi modo de ver son los pecados capitales que todo mandatario enfrenta.

Es la razón por la que las obras de infraestructura no se agradecen contundentemente.

Es el motivo por el que los gobiernos no dejan sucesores para dar continuidad a sus pro-gramas de gobierno.

Es la razón por la cual personas que nos parecen pésimos administradores por tratar bien a la gente son recordados con cariño por la mayoría de los habitantes.

Porque las personas, los seres humanos se encuentran por encima de la viabilidad financiera de los municipios, de las obras, de los perfiles profesionales, del pago oportuno de las acreencias, de los micro y megaproyectos.

Es la gente la razón de ser del funcionario público y no al contrario.

A los gobernantes entrantes y en especial a mi amigo Ulmer Mosquera Gutiérrez, alcalde electo de Bahía Solano les deseo alberguen humildad, sabiduría y paciencia que es donde encontrarán la fórmula para tener un gobierno exitoso.

A los gobernantes salientes, a los que me persiguieron, a los que olvidaron mi nombre y volvieron a recordarlo el 28 de octubre, a los que me conocen y a los que no me conocen, les deseo sinceramente que hayan podido terminar su gobierno con los mismos amigos que co-menzaron a gobernar.

Porque los amigos del poder se irán con el nuevo dueño de la credencial, pero los amigos de siempre, si fueron bien tratados, se quedarán a su lado a pesar que ya no exista credencial ni poder. Feliz Navidad y prospero año nuevo.