Edición No. 1243. Quibdó, noviembre 22 a 28 de 2019

Editorial

Sobran motivos

Escribimos esta nota el 20 de septiembre, un día antes del Paro Nacional y dos días antes de la circulación de Chocó 7 días.

Estamos convencidos que esta protesta nacional es totalmente justa y debe ser adelantada de manera pacífica y democrática. Es repudiable desde todo punto de vista la estigmatización e intimidación realizada por el alto gobierno desde hace varias semanas contra esta protesta.

Padecemos un desgobierno total y crecen la desigualdad, la inequidad y los problemas so-ciales.

Eliminar el régimen de prima media aplicado por Colpensiones significa reducir este dere-cho a un mínimo irrisorio, colocándolo al borde de la desaparición, para beneficiar los fondos privados de los magnates del capital financiero.

Pagar a los jóvenes solo el 75 por ciento del salario mínimo es un abuso y un despropósito total. Y establecer salarios mínimos por regiones, relacionados con el producto interno bruto regional o el índice de productividad, conllevaría a que en el Chocó tuviéramos un salario mínimo de unos 200.000 pesos mensuales, prácticamente un ingreso de física hambre. Y si a eso se suma eliminar los pagos por horas extras, dominicales y festivos, y aumentar las semanas de cotización para pensiones, el panorama sería más aterrador.

Sobran pues los motivos para apoyar esta justa protesta y exigirle al gobierno un cambio total en sus políticas medulares.

El gobierno nacional sigue incumpliendo la gran mayoría de los puntos acordados en los paros cívicos del Chocó de 2016 y 2017. Siguen desfinanciados los proyectos de pavimentación de las vías hacia Medellín y Pereira, incumpliendo el gobierno la asignación de los recursos faltantes para pavimentar más de treinta kilómetros.

Continua desfinanciada la terminación de la via al mar Ánimas-Nuquí y las interconexiones eléctricas o construcción de pequeñas centrales hidroeléctricas en diez municipios del Chocó. Siguen congeladas y sin asignación de recursos la construcción del hospital de tercer nivel y del acueducto por gravedad de Quibdó.

Sobran motivos para la justa protesta del Chocó, un departamento agobiado por los más altos y catastróficos índices de pobreza extrema y desempleo, con sus infernales secuelas de hambre, desnutrición, morbilidad y mortalidad.

Sobran motivos para que sigamos exigiendo al gobierno nacional acciones efectivas contra los grupos armados ilegales vinculados al narcotráfico que cometen todo tipo de atrocidades en grandes zonas del Chocó, ocasionando confinamiento, padecimientos sin fin y desplazamiento de decenas de comunidades rurales.

Sobran motivos para exigirle al gobierno tomar medidas efectivas contra la asqueante corrupción de los recursos públicos, en especial de los provenientes de las regalías.

La protesta civilizada está protegida por la Constitución Nacional y en el fondo es el motor o la locomotora del avance de un país. La protesta civilizada, sin destrucción de los bienes públicos y privados, es una acción noble que reivindica la dignidad de un pueblo.