Chocó 7 días

Secciones

 

BOCADILLOS DE PRENSA

Investigan accidente de avioneta en el Chocó

Caracol, dic. 23/06

Con tan solo un hombro dislocado, personal de la Aerocivil y de la Fuerza Aérea Colombiana, rescató al piloto particular Luis Enrique Arias Pulido, quien se accidentó este sábado en una avioneta monomotor a 12 millas al noroeste de Quibdó, en el Chocó.

Arias Pulido, único ocupante de la aeronave Cessna 206 de matrícula HK 641, de la empresa Saviare de Villavicencio, al advertir una aparente falla técnica cuando volaba entre Bahía Solano y Quibdó, debió ejecutar un aterrizaje forzoso, maniobra que impidió un árbol.

Manifestaron responsables de la Aerocivil en Antioquia que ya abocaron la investigación del incidente, que aunque se trataba de una aeronave con matrícula antigua, tenía en regla todo lo relacionado con aeronavegabilidad.

En un helicóptero de la Fuerza Aérea, el piloto Arias Pulido fue evacuado al aeropuerto El Caraño de Quibdó y de ahí trasladado al hospital local para los chequeos médicos de rigor.

Adjudican licencias para operar Internet inalámbrico departamental

La República, dic. 22/04

En audiencia pública, el Ministerio de Comunicaciones anunció el nombre de las compañías a las que se adjudicaron los permisos para la prestación del servicio de Internet inalámbrico en los departamentos.

Comcel, el único que se presentó en todos los departamentos, se encuentra en este grupo, la diferencia es que nueve de sus 13 permisos le fueron adjudicados porque ningún otro operador pidió licencia en esas mismas zonas, como Amazonas Vaupés, Vichada, Putumayo y Chocó, entre otras.

Un Botero en Nauca (Chocó)

El Tiempo, dic. 24/06

Cristian Valencia. Columnista

Lo que pasaría si en un pueblo remoto del Baudó se ganan el cuadro de Fernando Botero.

Y en tremenda ceremonia televisada por todos los medios harán entrega del cuadro de Botero a la señora Luz Palacios, por ejemplo. Y la mandarán en avión hasta Quibdó. Todo esto ocurrirá en una semana, aproximadamente.

Mágicamente tenemos a una señora en la mitad de Quibdó, buscando transporte para el Baudó, con un cuadro de Fernando Botero en la mano. Mágicamente estará viajando por el río Baudó con un cuadro de Botero en la canoa. Y mágicamente emparedará un enorme clavo que trajo desde Quibdó (porque en Nauca no hay ferreterías y no sobran los clavos) y colgará por fin el premio gordo. Y claro que todos los aldeanos tendrán que ver con el cuadro. Durante un mes habrá romerías de visitantes, provenientes de veredas y corregimientos cercanos, para ver el cuadro.

En Nauca la humedad podría alcanzar el 90 por ciento: es selva chocoana, húmeda: clima que provocó más de una muerte europea, en tiempos de la construcción del canal de Panamá. Así que al cabo de un mes, la gorda tendrá su primer hongo. En una mano, digamos que en una mano. Y doña Luz pensará en todas las recomendaciones que le hicieron los expertos museógrafos y curadores en Bogotá. Y pensará en venderlo cuando ya es tarde.

Mientras tanto, la romería de curiosos seguirá viniendo, y doña Luz cobrará la entrada para entonces. Porque todos quieren ver al único ser bien alimentado de la región: el que está pintado en la pared.

Luis Alberto Moore hace historia al ser el primer general negro de Colombia

Semana, dic. 7/06

Luis Alberto Moore hace historia al ser el primer general negro de Colombia. Muchos años atrás, Moore quería ser médico. Sin embargo una conversación con un amigo de la juventud lo hizo cambiar de opinión.

Este general ingresó a la Escuela de Cadetes General Santander de la Policía Nacional en 1975, a escondidas de su familia. «Había hecho varios cursos de medicina en la Javeriana, pero no me gustó, cuenta. Entonces me presenté a la Policía y sólo cuando ya pasé los exámenes de admisión le conté a mi familia. Fue la única vez que vi a mi papá con lágrimas». Tenía 17 años y era el tercero de cuatro hijos del matrimonio de una abogada, ex gobernadora del Chocó, y de un matemático samario. Sus hermanos habían ingresado a estudiar derecho, medicina y odontología, y por eso su familia confiaba que él optaría por estudiar lo que consideraban una carrera ‘convencional.

"Algunas personas de mi cultura me decían que no teníamos las mismas oportunidades que los demás, dice Moore. Pero siempre he sido un convencido de que ese argumento a veces se utiliza como una justificación para no luchar por lo que se quiere".

En las tres décadas que lleva de policía, Moore afirma que el color de su piel jamás ha sido un motivo para sentirse discriminado o para recibir un trato diferente al de sus compañeros.

© 2006 Chocó 7 días
http://www.choco7dias.com