Chocó 7 días
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EDITORIAL Asuntos preocupantes En estos días de inicio del año 2007, sin normalizarse las actividades laborales y educativas, y cuando gran parte de la población chocoana sigue todavía distraída en el ambiente vacacional, afloran de nuevo asuntos preocupantes que vienen de atrás. Uno de ellos es el problema de las vías del Chocó y el llamado Plan 2500, más palpable por el aumento de los viajeros en la temporada. Hace varios meses la comunidad sanjuaneña protestó por la incompetencia de la Unión Temporal Pavimentación del Chocó, consorcio que se comprometió a traer nuevos equipos, acelerar los trabajos y mejorar su calidad. Incluso se conoció que Invías tenía lista la resolución declarando la caducidad del contrato, decisión que fue revocada luego por el Ministro de Transporte. Quienes asistieron al torneo Amistades del San Juan, en Andagoya, o viajaron del Chocó hacia Pereira, comprobaron la poca maquinaria y la falta de avance en la pavimentación del tramo Ánimas-Istmina. Otro tanto ocurre con el sector Ánimas-Tadó-Playa de Oro. Mas de un año después de firmado el contrato y las obras no avanzan. Y quienes se trasladaron por tierra a Medellín sufrieron los tormentos de una estrecha trocha repleta de huecos y peligros. El tramo El Siete-Quibdó parece la ruta del infierno, atiborrada de camiones atascados en el pantano, derrumbes que taponan parte de la vía, cráteres donde desaparecen los vehículos, sectores donde a duras penas caben las llantas de los buses. De espaldas a la realidad, contra toda lógica y en el colmo del cinismo, los funcionarios de Invías afirman sin sonrojarse que allí hay "buena transitabilidad". El presidente Uribe prometió en la campaña de su primer gobierno pavimentar Quibdó-Pereira e iniciar la pavimentación Quibdó-La Manza. No cumplió lo uno ni lo otro. Ahora, en su segundo gobierno, volvió a prometer la pavimentación Quibdó-Pereira. Tal como están las cosas, si no se toman decisiones efectivas, el Plan 2500 en el Chocó es y será un completo fracaso.Otro asunto preocupante es el relacionado con EPQ en liquidación, la empresa ETA y los servicios de acueducto, alcantarillado, aseo y alumbrado público de Quibdó. Vamos de mal en peor. Las directivos de ETA no dan la cara a la opinión pública y la capital del Chocó sigue convertida en un basurero, con un precario servicio de agua en pocos sectores. Está comprobado que la solución al problema del agua en Quibdó es el acueducto por gravedad, que la mejor y económica fuente es el río Ichó y que el proyecto requiere inversiones menores a los quince millones de dólares en un período de diez años, suma pequeña para la importancia de la obra. Ya existe el estudio de prefactibilidad. Se requiere el estudio de factibilidad que tiene un costo que no llega a los 500 millones de pesos. Ni la Super, ni los gobiernos municipal, departamental y nacional, ni los parlamentarios chocoanos han movido un dedo para impulsar el acueducto por gravedad de Quibdó. Una tercera preocupación, para suspender por hoy, es la relacionada con el hospital San Francisco y todo el "sistema" de salud pública del Chocó. Ni para qué recordar su bancarrota total y las muertes diarias que esta situación genera. La agudización de la crisis lleva mas de un lustro y los gobiernos nacional y departamental no resucitan la salud pública del Chocó. Se requieren importantes inversiones que impidan que los hospitales y centros de salud continúen cayéndose a pedazos y acrecentado sus pasivos. Y se impone la extirpación total de la infame corruptela politiquera en el sector salud. |
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