Chocó 7 días
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EDITORIAL Lo que faltaba. El personal de seguridad ubicado en las puertas de ingreso del hospital San Francisco de Asís recibió de las directivas dicha institución una orden escrita que prohibe el ingreso de periodistas con grabadoras, cámaras fotográficas o cámaras de video. Además de violatoria de la Constitución Nacional, de leyes y de convenios internacionales sobre la libertad de información y la protección del trabajo de los periodistas, esta antidemocrática orden pone al desnudo el temor que experimentan dichas directivas de que el pueblo conozca la real dimensión de la catástrofe del hospital San Francisco. ¿Qué será lo que quieren ocultar? ¿La criminal rebatiña entre el gobierno departamental, los grupos politiqueros dominantes y las directivas del hospital por los recursos destinados a la salud? Todos los días se conocen nuevas atrocidades en el sector de la salud, agonizante desde la expedición de la ley 100, que de un derecho la transformó en un negocio. Meses y hasta años de deudas salariales y prestacionales a médicos, enfermeras y empleados de hospitales y centros de salud. Carencia total de medicamentos, equipos, muebles e insumos. Deterioro general de las instalaciones, sus sistemas hidráulicos, sanitarios y eléctricos. Desorden y caos administrativo. Ya no hay allí ni una gasa, ni una aguja, ni una pastilla, ni una sábana, ni higiene, ni un balde de agua. Los pacientes se mueren infectados en el suelo, esperando una remisión que nunca llega.No es raro enterarse que padres de familia recurren llorando a comerciantes, familiares y vecinos implorando dinero para impedir que la muerte les arrebate a sus hijos moribundos en el hospital. En ocasiones las emisoras de Quibdó e Istmina deben adelantar de urgencia campañas de solidaridad para poder enviar a Medellín o Cali a pacientes que agonizan en el San Francisco o en el Eduardo Santos. Esta semana se supo que el centro de salud de Riosucio se quedó sin energía y sin médicos. Que sigue desenfrenada la orgía de los intermediarios de las ARS y las EPS por aumentar sus tajadas en la torta presupuestal de la salud, así para ello dejen en la estacada a poblaciones enteras del Baudó o del bajo San Juan. Que un directivo del hospital agredió físicamente a un dirigente sindical que realiza denuncias de malos manejos administrativos. Que fue liquidado y privatizado el Seguro Social, que aumentaron los costos de las citas médicas, los medicamentos y los exámenes de laboratorio. Antes había explotado el escándalo en Dasalud con embargos de miles de millones de pesos basados en resoluciones falsas. La crisis del sector salud no se soluciona cerrando las puertas a los periodistas. En lugares cerrados y vedados al escrutinio público solo crecen los parásitos y la podredumbre. Por el contrario, se requiere transparencia total, convocar al pueblo, mostrar la cruda realidad, abrir de par en par las puertas, oficinas, archivadores, presentar informes permanentes de todos los ingresos y gastos, publicitar los contratos e informes contables. |
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