Chocó 7 días

Secciones

 

 EDITORIAL

Malas notas a pésimos gobiernos

Los malos estudiantes no se inmutan al recibir malas calificaciones, persisten en su mediocridad a
lo largo del período lectivo de manera impenitente e incorregible, y ni siquiera realizan esfuerzos al acercarse los exámenes finales. El símil viene a colación al conocerse el informe del Departamento Nacional de Planeación (DNP) sobre indicadores de desempeño fiscal de los departamentos y municipios en la vigencia 2006, donde el gobernador y la mayoría de alcaldes del Chocó quedaron en el último o los últimos lugares.

Según el DNP, el Chocó es el departamento de Colombia con la peor gestión financiera. A tal punto llega el mal manejo económico en la gobernación del Chocó que, sobre un total de cien, entre el año 2005 y el 2006 se redujo el indicador de desempeño fiscal de 55 a 40. Si habláramos de evaluación en una escala de uno a cinco, la gestión fiscal del gobierno de Julio Ibargüen apenas logró una vergonzosa nota de dos.

Y es necesario aclarar que este informe del DNP no incluye la caída del acuerdo de reestructuración de pasivos y sus catastróficas implicaciones, la continuidad del leonino contrato de distribución de licores y sus consecuencias adversas a las finanzas regionales, los efectos económicos de las liquidaciones de la lotería del Chocó, de la empresa de licores, de Serinsalud (antigua Semach), la cuantificación de numerosos fallos judiciales relacionados con despidos de maestros, etc.

En el informe del DNP también sale mal librado John Jairo Mosquera, alcalde de Quibdó. Su indicativo de desempeño fiscal de 2006 es de 58,55 sobre cien, lo que equivale a una nota de 2,9 sobre cinco, es decir también perdió el examen.

De poco le sirve argumentar a la administración municipal que logró el cuarto lugar en los municipios del Chocó cuando quedó como una de las peores cuatro capitales de departamento de Colombia, que ocupa el puesto 580 entre los municipios del país cuando estuvo en el puesto 495 en el año 2004 y que incumple el límite de gastos de ley 617.

Y no están incluidas allí las implicaciones fiscales para el municipio de Quibdó del turbio y funesto contrato de concesión de alumbrado público a quince años, la abultada deuda a Dispac, el horrible manejo de las Empresas Públicas de Quibdó (EPQ) que posibilitó el raponazo de la Superintendencia de Servicios Públicos y su incompetencia en la aplicación de los recursos para la reconstrucción de las viviendas de las familias damnificadas por el incendio en Los Álamos, el desorden dministrativo y financiero del hospital Ismael Roldán con tragedias humanas en el paseo de la muerte, etc.

Cría vientos y cosecharás tempestades, dice un sabio refrán.

La tormenta incesante y creciente de acreencias que aplasta lo que queda de las instituciones departamental y municipales es el fruto podrido cosechado ahora pero que ha sido sembrado por la incompetente y corrupta dirigencia política chocoana, con las semillas, insumos, acompañamientos y supervisiones del gobierno central.

COMENTE ESTA NOTA

© 2007 Chocó 7 días
http://www.choco7dias.com