Chocó 7 días

Secciones

 

QUÉ SABE UD. DEL CHOCÓ?

Por Edgar Hidalgo T.

¿Qué sabe usted sobre la leyenda del señor dorado de Neguá (I)?

El origen del mito de El Dorado, el más famoso de cuantos estimularon la exploración y conquista del continente americano, se remonta al año 1534, en que un indio muisca reveló a los españoles una de las ceremonias rituales del cacique Guatavita, que habría de despertar la codicia de soldados y aventureros. Cubierto el cuerpo desnudo con polvos de oro que se adherían a su piel mediante una tintura de trementina, el cacique, ante su pueblo, se embarcaba solo en la laguna de Guatavita; al llegar al punto donde se cruzaban dos cuerdas tendidas perpendicularmente de orilla a orilla, se bañaba y arrojaba al agua, en honor de la divinidad, piezas de oro y esmeraldas. Igual homenaje rendían sus súbditos.

Basada en un hecho cierto, según se ha podido comprobar al estudiar las costumbres de los chibchas, la leyenda del indio dorado fue divulgada por los conquistadores y se extendió por el resto de América Meridional y más allá, hasta España y el resto de Europa. Con el paso del tiempo se llamó El Dorado a las regiones auríferas de distintos lugares de América, a los que se creía emporio de riquezas incalculables, el Chocó fue uno de ellos pues los europeos creían, por los relatos de los indios, que en la región había ciudades donde todo era de oro.

Pero en medio de tantas leyendas existen evidencias testimoniales que indicarían la existencia de otro Dorado semejante al de la laguna de Guatavita. El escenario es Neguá un pequeño pueblo de tradición minera cercano a Quibdó.

Allí en Neguá en tiempos de la Colonia tenían sus minas los esclavizadores Bruno Rodríguez, Susana de Caicedo, Lorenzo de la Carrera, María Clemencia de Caicedo, Joaquín Palomeque y Juan Buesso de Valdés, gobernador de Antioquia y Chocó, entre otros. Las minas de Santa Rita, La Concepción, San Joaquín, Necodá, Ichó y Nemotá como otras quebradas que desembocan en el río Neguá conocidas por las grandes cantidades de oro que de allí se extraía evidencian la abundancia de este metal en la zona. Los hombres y mujeres esclavizados de Neguá se rebelaron en 1688, muchos huyeron y se convirtieron en cimarrones. Por la misma época los indios de la región todavía referían una curiosa leyenda conservada en sus tradiciones: la del señor dorado, un cacique cuyo nombre no se conoce pero sí lo que hacía con el oro que sacaban sus súbditos del río Neguá.

COMENTE ESTA NOTA

© 2007 Chocó 7 días
http://www.choco7dias.com