Chocó 7 días                                                   

                               

 

 

Se les llama infractores o se les llama delincuentes

 

Víctor Eduardo Gutiérrez U.

 

Se apodera la ola de homicidios de nuestro departamento, especialmente de nuestra capital, Quibdó, donde hoy en día los menores de edad ejecutan extorsiones, hurtos, homicidios, escudados en la impunidad porque no se les puede juzgar por lo que realmente son, sino por la edad que tienen.
Se hacen llamar o los llaman infractores de la ley, no se sabe si sea por falta de oportunidades laborales o por falta de afecto o amor por parte de la familia. La realidad es que la violencia nos invade. Una capital donde se podía caminar de noche sin pensar en quien transite por esta calle, sin pensar “si me meto por aquí me roban”.
Una ciudad donde el libre caminar era una de las mejores cosas que solían pasar, donde te sentabas en el parque, en una acera, sin pensar que en cualquier momento te tocaría correr a proteger la vida por algún acto mal intencionado.
Hoy en día personas que por su minoría de edad se encargan de cometer conductas desviadas, tenido conocimiento de que no serán juzgados como delincuentes sino como infractores de la ley, donde estos individuos se aprovechan de esta minoría de edad para cometer hechos ilícitos que por más que queramos darlos a conocer siempre quedarán en un segundo plano.
Ya no son las bandas criminales conocidas a lo largo de los tiempos, hoy son pequeños grupos de adolescentes que por el solo hecho de ganar respeto y de ir separando un territorio son capaces de cometer los delitos más atroces que se pueden conocer, desde un simple hurto hasta una horrorosa tortura.
Un orden social donde su mayor interés es mantener su statu quo sin importarle el problema de nuestra sociedad, viendo que el pueblo se ha convertido en la mayoría que obedece, y los grandes factores reales de poder en la minoría que manda, llevándonos así a un caos donde lo único que vemos es violencia y donde lo único que se habla es de corrupción.
¿Qué papel jugamos esa mayoría que obedece en la sociedad? Jugamos un papel en donde solo somos escuchados en época de elecciones, en donde nuestras propuestas son aceptadas cuando hay necesidades individuales de por medio. Ya es hora que demos un grito y digamos: “Será que es justo seguir manteniendo un gobierno donde los únicos afectados somos nosotros”.
Es hora que frenemos y digamos no más violencia. Lo que necesitamos es un gobierno que se preocupe por las necesidades de un pueblo que a gritos pide cambio y no por las necesidades de la élite, o sea, por las necesidades de una minoría en particular.