Edición No. 1224. Quibdó, julio 12 a 18 de 2019

Al oído de los candidatos

Marco A. Guío Ledesma

Ante la orfandad de propuestas sobre el desarrollo del Chocó, me permito de manera pública plantear algunas ideas sobre lo que considero podría hacerse para modificar la actual situación de atraso de nuestra tierra, respetando los disensos y la visión que tengan otros grupos o personas sobre esta materia.

Un elemento clave para el desarrollo es disponer de fuentes de energía para los diferentes procesos (productivos, sociales, culturales, educativos etc).

No creo que en la actualidad se tenga la capacidad de invención como para mover las fronteras del conocimiento, pero si para adaptar tecnologías que ya existen en otras partes del mundo, como el aprovechamiento de la energía solar, eólica, hidráulica a través de pequeñas centrales a “filo de agua” y la que se produce con el movimiento de las olas del mar. Para eso se deben dedicar los recursos de regalías asignados a ciencia y tecnología.

Implementar las diversas estrategias contempladas en numerosos estudios realizados en el Chocó, como es la integración regional mediante la articulación de los diferentes nodos de transportes, fluvial, marítimo y aéreo, de manera que el Atrato, San Juan, Baudó, Darién y la costa del Pacífico conformen un verdadero mercado regional. Para eso sería importante construir la carretera costera que integre a Bahía Solano, el corregimiento de El Valle, Nuquí y Pizarro, lo mismo que la integración vial de Carmen del Darién, Riosucio, Unguía y Acandí, terminar la conexión Nóvita-San José del Palmar.

Es necesario dedicar recursos a la preinversión para hacer los estudios pertinentes de los proyectos de impacto regional, de manera que se cuente con propuestas estructuradas desde el punto de vista técnico y financiero y no seguir a la espera de lo que defina el gobierno central para el Chocó.

Debemos recuperar la soberanía alimentaria, mediante una alianza integral de los consejos comunitarios, resguardos indígenas y otras formas de asociación comunitaria para la producción de la comida y el gobierno departamental contratar el suministro del PAE (Plan de alimentación escolar) con estas organizaciones. Es perverso que el arroz que se consume provenga del extranjero o otros departamentos, cuando lo podemos producir internamente.

Por ultimo es necesario darle vida jurídica a la creación de la región metropolitana del San Juan, que permita las sinergias para la integración funcional de servicios, como un relleno sanitario, un sistema integral de transporte, matadero y una central de abastos para la región. No es descabellado pensar con un aeropuerto internacional en el sector de Salero, que en el futuro integre toda la región del San Juan y el Atrato, ya que en mi opinión el crecimiento urbano de Quibdó tenderá hacia el área circundante del actual aeropuerto y deberán decidir su posible traslado.