Edición No. 1241. Quibdó, noviembre 8 a 14 de 2019

¿Regalías para el desarrollo o botín?

Marco Tobías Cuesta Franco

Con la entrada en vigencia de la ley 1530 de 2012, se redistribuyen las regalías de una manera más equitativa y los chocoanos nos llenamos de aliento, esperanzas, ilusión, convencidos de que no existirían más excusas oprobiosas de los gobernantes, para no realizar las obras que realmente necesita el departamento del Chocó, para generar los fenómenos del desarrollo y que en otrora se le endilgaban a la falta de recursos propios o discriminación en la inversión por parte del gobierno central.

Pero no. Hoy cuando tenemos los recursos de regalías suficientes para impactar positivamente en estos temas a nuestro territorio, lo que vemos es un escenario espantoso, bochornoso, burdo, de solo vergüenza para nosotros, de ver como se gastan estas regalías en obras de confite, maquilladas de importantes solo en los escritorios de quienes intervienen en los procesos contractuales y les interesan otras cosas y no las que realmente generan impacto social positivo.

No merecemos esta suerte. Nuestro departamento necesita con urgencia que se gestione, en-tre otras obras, la interconexión eléctrica de todos los pueblos del Darién chocoano, del Baudó y toda la costa Pacífica; la construcción de los acueductos, alcantarillados en los municipios carentes de estos, la generación de energía eléctrica, volver a producir licores en el Chocó, culminar la vía al mar, articulada con el diseño y construcción de una autopista de-partamental amigable con el medio ambiente, para integrar todo el territorio; buscar la seguridad alimentaria con la activación del agro en el departamento, construir el canal Atrato-Truandó, tener una verdadera red hospitalaria pública, más escuelas y colegios de calidad; obras que urgen para el desarrollo en el departamento y así volver a caminar por las sendas del progreso que nos ha sido esquivo hace ya algunas décadas.

Señores gobernantes, dejen ya de mecatearse los recursos en obras de cosmética.

Con sus excepciones, de cara a este gobierno, no hay nada que hacer ya y nada tiene para resaltar; pues sus acciones fueron tendientes a otras cosas y no al cumplimiento del deber encomendado por el pueblo.

Solo queda pedirle a Dios que a los recientemente electos los ilumine su gracia divina para que comprendan lo que se debe hacer con las regalías, que estas no son un botín de campaña, son para pensar y proponer cosas grandes, que generen bienestar y desarrollo al pueblo chocoano. Por favor, no le arrebaten más el sueño al pueblo de llegar a estar orgullosos de su territorio y de su propia gente.