Edición No. 1241. Quibdó, noviembre 8 a 14 de 2019

Curiosidades del Chocó

 

Delicado pleito entre un juez y el director

de la cárcel Anayancy

Francisco Moreno Mosquera

En octubre de 1927, cuando se cumplía el primer año de haber sido inaugurada la cárcel de Quibdó, estalló una fuerte y delicada pugna entre el juez segundo del circuito, un señor de apellido Rodríguez, y el director del penal, Manuel Grajales.

Grajales dirigió un memorial al juez superior en el que formulaba graves cargos contra Rodríguez, acusándolo de incitar desde la sombra a los presos a crear desorden en la cárcel, con el fin de perjudicar su administración, todo por odios políticos y enemistad personal.

Grajales manifestaba en su escrito que la animadversión del juez segundo contra él venía desde tiempo atrás cuando él, siendo jefe de la policía, ordenó la detención de un hijo de Rodríguez por provocar escándalos en estado de embriaguez.

Cuando el acusado conoció el memorial sufrió un ataque cardíaco.

El juez superior desestimó el escrito del director de la cárcel por considerarlo infundado e irrespetuoso en sus términos.

Algunos amigos influyentes del juez segundo pedían al Intendente la destitución de Grajales, situación que ponía en aprietos a este gobernante ya que si tomaba dicha decisión se exponía a torcidas interpretaciones, pues Rodríguez era su padrino político.