Chocó 7 días
LA COLUMNA DE MENA MENA
El triste destino de la salud pública
Un siglo después
Si se calificará a los territorios de la Nación más cercanos a la desintegración institucional no hay duda que seriamos nosotros los más cercanos contribuyentes al holocausto territorial. No hay medida para calificar el desvío, la negación y la liviandad en el absurdo del manejo institucional que sitúa a la tierra amada en el último lugar de la actividad administrativa, política y de gobierno.
Eso es lo que no está diciendo todos los días, el alto gobierno en su actitud de olvido y negación.
¿O será que ya perdimos la sensibilidad para comprender el desprecio y la lástima nacional?
Dice mucho un conglomerado humano que le da igual tener el amparo de una institución de salud que cuide de sus pobres, de sus ancianos vencidos por el abandono y el hambre, con los dineros otorgados a la casa de la salud que protege a los más humildes que imploran por el olvido.
Dos instituciones representativas en la Nación están cumpliendo cien años de su fundación: el Hospital San Vicente de Medellín y el San Francisco de Asís de Quibdó. El San Vicente, de estirpe popular, albergó en su recinto a los más pobres de Antioquia, y hoy compite con los mejores dotados instrumental y científicamente de su departamento, de Colombia y de Latinoamérica. El San Francisco de Asís, de nuestra región, agoniza en la ruina y el abandono, en la más cruel pobreza y víctima del saqueo institucional y físico de los nuestros. ¡Qué vergüenza!
La liquidación del Chocó va en camino y cada día se acerca más. ¡Qué tristeza!
Una vez más comprendemos que el queso no busca al ratón, es el ratón el que busca al queso, pregúntele a René Valoyez, que lleva más de una década en la lucha en defensa de la salud pública del Chocó.